Jorge Reinun habla de su nuevo disco a días de su lanzamiento

Este domingo 21 de junio a las 21 horas será lanzado digitalmente, a través de nuestra web, el esperado disco del autoproclamado padre de la antitrova, Jorge Reinun. Se titula Príamo, aquí yacen los restos de Héctor, y viene a reunir, en dos partes, ventiuna canciones compuestas entre el 2008 y el 2012.

Conversamos con el autor, compositor y artista visual nacido en Buin, residente actual en San Miguel, para ahondar en detalles previos al estreno de este domingo. Esto fue lo que nos dijo.

1. ¿Podríai contarnos cómo fue el proceso de grabación?

“De años, porque nunca me sentí cómodo con las buenas personas que intentaron ayudarme. Yo el año 2007 grababa mis canciones en un pendrive y me encantaba ese sonido, me gustaba sentir que era una especie de Daniel Johnston, que podía atraer oyentes no por la calidad de las grabaciones, sino por las canciones en sí. Se me introdujo en la lucha por ser más profesional y me perdí frustrado en mi incapacidad de poder atender a tal expectativa. En fin, me deshice de los especuladores cuando grabé “Introducción a la antitrova y nuevas fórmulas del fracaso comercial”, pasándome todos sus estereotipos VH1 por la raja, haciendo canciones largas, raras y con un sonido que emula más a una antigua vitrola que un moderno disco HQ. La idea de retomar la grabación de las antiguas canciones fue introducida por Daniel Jesús Díaz, alias Ramírez Neira, eterno colaborador desde la vez que le dije que se parecía a Roberto Bolaño. El año 2015, junto a él, fuimos a Colbún, a la casa de campo de su familia específicamente, con la meta de grabar el disco, obviando el detalle, no menor, de que hacía mucho frío. No podía concentrarme, nuestro sonidista solo quería fumar marihuana, y al final decidí deliberadamente emborracharme y hacer una versión del disco como si fuera de Ricky Espinosa. Hay registros de eso, fue un desastre, pero uno peor que Flema. Para no volver con el rabo entre las piernas, terminamos haciendo “Feo”, que fue un jam de un par de horas o más, que el mismo Ramírez Neira editó y convirtió en un disco que me parece magnífico, porque está todo improvisado, de principio a fin, ni siquiera nos mirábamos al tocar, estábamos absolutamente borrachos, recostados sobre nuestras guitarras. Estuvo bien por un lado, pero no hicimos lo que se supone que haríamos, grabar mi disco. No fue hasta que murió mi abuela que pudimos grabarlo, en dos sesiones de unas cuantas horas, en su pieza pequeña por la que se metían todos los ruidos del exterior, con su olor todavía ahí. Algunas canciones se grabaron en una toma, las repetíamos solo para comparar versiones, pero todo fluía como al principio cuando me daba lo mismo equivocarme o desafinar. Es un disco visceral, no esperen encontrarse con un Silvio Rodríguez. Sabía que tenía que ser en Buin, tenía esa impresión, que debía ser en Buin y envuelto en una atmósfera mortuoria, como cuando empecé después de que muriera mi amigo Felipe López, o cuando grabé “Introducción a la antitrova…”, en el tiempo en que murió mi amigo Arturo Reyes. Al final, hay cosas que no cambian”.

2. ¿Qué es la antitrova y cómo el disco viene a dar respuesta a dicho concepto con el que autodefinís tu trabajo, al menos el de ese periodo en el que compusiste todos los temas que lo integran?

“Si atendemos el contexto temporal, no fue más que una respuesta a “Gepinto” de Gepe y a “Pánico” de Manuel García, la antitrova era mi versión latinoamericanista del punk rock, rabiosa, visceral, fea, entonces para mí todos los trovadores eran una mierda radial con compromiso de cartón, con letras poco comprensibles o que gustaban de hablar contra el gobierno, pero hacerles canciones a sus pololas. Con el tiempo mi concepto fue transformándose en otra cosa, en un manifiesto de principios poéticos, con una estética jocosa, un chiste, pero uno muy bueno, que no podía dejar de burlarse de los trovadores, pero que puede sostenerse sin la necesidad de recurrir a ellos, porque es una propuesta lírica independiente. El disco sale ahora, el año 2020, y todo ese resentimiento ya no existe, porque no me interesa, conversé una vez con Manuel García en Llo Lleo, y fue más que amable, hablamos de la antitrova de hecho, muy simpático la verdad, me dio su número para que lo llamara, pero lo perdí, me quedé dormido en una acequia borracho hasta el coxis y me robaron el celular”.

3. ¿Qué relación hay entre el nombre del disco, el contenido de las canciones mismas, tu nombre artístico y la antitrova?

“¿Relacionado como un rizoma? Ninguna, el nombre del disco es por Héctor Hidalgo Escalona, que es la persona que me dio la vida, pero que después quiso deshacerse de mí, pero al final yo lo maté. Soy Aquiles en esta historia. El nombre del disco es mi grito de victoria, Héctor no quería esto, porque es un cobarde, cada intento fallido por grabar el disco era él, diciéndome que no éramos tan buenos. No hay nombre artístico, somos dos personas diferentes”.

4. ¿Por qué lanzar ahora un disco con canciones que fueron compuestas 10 años atrás entre el 2008-2012?

“¿Por qué no? ¿Qué ha pasado en 10 años? Hasta el presidente es el mismo que estaba en mis tiempos mozos, nada ha cambiado realmente”.

5. ¿Cómo y por qué surgió la idea de grabar este disco doble en tiempos donde todo parece exigir modos más compactos y rápidos de digerir contenido?

“Me extendí mucho en la primera pregunta, entonces siento que todo lo que diga puede tener que ver con eso, porque es así, fueron muchos años y quiero cerrar todo de una vez, no me interesa si las canciones o el disco son muy largos. Si pasara algo con él sería porque llegó el momento de cambiar las reglas de lo que puede venderse en el mercado o no, si nada pasa es porque no es su momento, pero no estoy dispuesto a arruinar mis canciones o la idea que tengo de cómo deshacerme de ellas solo por figurar un tiempo entre las figuritas de la música popular. De todas maneras, no fue meter todo y ya, porque algunas canciones quedaron fuera. Al momento de ser grabadas creímos que habían quedado bien, pero nos equivocamos, estaban mal y no pueden estar en un disco que es bueno, es así de simple”.

6. ¿Por qué usai una guitarra con 5 cuerdas y en diferentes afinaciones? ¿Hay una relación entre tus afinaciones y las trasposiciones de guitarra usadas por cantores y cantoras del campo chileno?

“La guitarra la uso al revés porque quise aprender a tocar como zurdo, por un recuerdo de haber sido zurdo de niño y de un accidente que me obligó a cambiar de mano, como una necesidad de reencontrarme con mi infancia y mis orígenes. Cuando intento rememorar lo que pasó, solo veo sangre y un viaje al hospital con mi mamá en la camioneta del vecino. En todo caso, mis amigos creyeron que mi decisión se debía a que quería ser como Kurt Cobain y, por supuesto, que esa es la verdad, aunque prefiero la otra versión. Pues bien, como no pude cumplir con mi objetivo, además de estar en esa etapa de la adolescencia en la que tocas todo el día sin parar (también conocida como cesantía o vagancia), continué practicando con la guitarra al revés. Cuando se me cortó la cuarta cuerda no tenía plata para comprar otra, y yo solo quería hacer y hacer canciones, porque sentía que mi vida dependía de ello, que moriría si no lo hacía. Para cuando pude reponer la cuerda ya había compuesto tres o cuatro canciones, que no sonaban bien con ese Re entre medio, cagaban todo. Respecto al tema de trasponer la guitarra, eso no guarda relación alguna con el folklore, partió en primer lugar con una pataleta que me dio porque no podía afinar la guitarra, entonces comencé a bajar la sexta hasta que se convirtió en un La. Cuando ocurrió eso pensé en Sonic Youth, de ahí jugué un rato con la afinación hasta que dejé la sexta y la tercera en La. Un tiempo toqué con una guitarra de tres cuerdas, donde predominaban los dos La más un Mi de la primera cuerda, me sentía muy creativo y capaz de hacer canciones con cualquier cosa, pero todo desde la ingenuidad y la ignorancia. La verdad es que lo mío siempre tuvo que ver con el punk rock, pero necesitaba hacerlo mío, distinto a Ramones o Black Flag, aunque con la misma intensidad. Violeta Parra jugó un papel fundamental en la construcción del sonido que quería, por sus “anticuecas”, de hecho, de ahí sale la idea de crear la antitrova”.

7. ¿Cómo relacionai tu obra musical y visual en este trabajo? Si es que hay una relación.

“Son disciplinas distintas, pero para mí todo se trata del arte, soy artista cuando hago música o cuando escribo o cuando dibujo. Tratándose de lo visual, normalmente soy Vitius, que es el apodo que me pusieron unos amigos del Peda, aunque Vitius también llega a ser una figura independiente, J. Vitius Reinun se hace llamar, porque me respeta, también escribe, pero yo hago la música y canto, dirijo el barco, el único que no es bienvenido en la cubierta es Héctor, nos gusta que esté subterráneo en su nicho o en su casa con su familia. No es un mal tipo, ¿sabes? pero simplemente no me cae bien. Me gusta pensar que nada tuvo que ver en la realización del disco, pero sabemos que eso no es cierto, porque Héctor soy yo, ¿sabes? Gracias”.

Por Sello Precario


Publicado por Sello Precario

Más que un sello, una plataforma digital de difusión con enfoque crítico sobre la estandarización en la música.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: