Isma Rivera estrena video de «Canción del simple» el domingo 16 de enero

El próximo domingo 16 de enero, Isma Rivera estrenará el video de “Canción del simple”, cuarto sencillo de su disco La última cena de los buitres (Sello Precario, 2019), a través de su canal de Youtube.

La canción original pertenece al trovador cubano Freddy Laffita. En esta versión, arreglada, producida e interpretada instrumentalmente por Ramírez Neira, la canción es llevada a un ritmo más cercano al bolero, agregando tintes industriales que dialogan con la interpretación vocal de Rivera.

El video es una realización de la actriz, directora y performer Maritza Farías, quien ya había dirigido el video de “A mí también me duele Chile”. Además, protagoniza el registro audiovisual la actriz Carolina Jullian. La dirección de fotografía, a su vez, es de la artista visual Carla Motto.

Escucha el disco completo haciendo clic en la imagen

Juan Malebrán sobre Chaqui de Tarka&Ocarina: un junte improvisado

Armar una mochila supone tener en cuenta que un bermudas probablemente no sea la prenda más apropiada para Campos de hielo, como tampoco un abrigo con chiporro cuando se trate de pegarse una vuelta por Atacama. Por lo que definir el territorio que se piensa explorar pareciera el primer paso antes de emprender una ruta. Luego, tener claro lo imposible del control total una vez en terreno; conocer de antemano cuál será nuestro aguante, qué clase de relaciones entablaremos con el paisaje, o cuáles los obstáculos que sortear, mientras desaparece a lo lejos nuestro punto de referencia. Afortunadamente, de eso se trata, de ir alertas ante lo incierto y, al mismo tiempo, entregarse a la belleza que este ejercicio ofrece. En especial cuando el tanteo de los límites se traduce en el gozo de guardar la brújula, aunque sea por corto tiempo. O aunque el extravío suceda —como en este caso— en el interior de un islote a escasos metros del asfalto, sin una carga excesiva en el equipaje.

Visto de esta manera «Chaqui» de Tarka&Ocarina (Sello Precario, 2019) es un disco que transita una geografía sonora próxima a los Andes, a la que cabe sumarse como viajeros en busca de aquello que en lo desconocido, en ocasiones asoma. Sin embargo, el recorrido propuesto difiere de ser un ameno paseo scout y exige meter el cuerpo en recovecos apartados y carentes de señalética. 

En «Una guía sobre el arte de perderse», Rebeca Solnit comenta que la palabra lost deriva del nórdico antiguo los y que refiere a la ruptura de filas una vez que los soldados de un ejército dan por finalizadas sus labores. Le preocupa a la autora lo poco dispuestos que estamos a perdernos hoy en día. A separarnos de nuestra tropa con tal de hacerle una finta a lo acotado del molde. Sabemos de sobra que la música no escapa a la plantilla y que muchas veces termina siendo determinante en la construcción de identidad. La creación de audiencias por parte del mercado es el mejor ejemplo. Un asunto parecido al full day ofertado para quien prefiere la velocidad del vistazo y paga por el menor esfuerzo. Excursiones tipo. Instrumentistas modelo. Visitantes poco dados al error y al hallazgo. 

No es este el caso. Tarka&Ocarina, proyecto estacionario integrado por Ramirez Neira (Proyecto Roto, Las Pobres Esferas | Chile) y Auza como invitado (Taki Ongoy, Enfant, Dante Dominguez | Bolivia), parece invitarnos a pasar la resaca, el ch’aki, caminando los senderos agrestes y poco transitables que surcan cordillera y altiplano, para —llegado el momento— descubrirnos solos y distantes de la ruta. De vez en cuando un pájaro. El correteo escurridizo de una alpaca. Un pastor internándose en la quebrada. O la falta de aire acusando la puna. 

El paisaje —anota Simmel— es un recorte de natura, pero no todo recorte es un paisaje. Tal como una colección de libros no necesariamente conforma una biblioteca, agrega. Así, para que ambos sean posibles es necesario superar la suma de elementos puntuales, con el fin de obtener una nueva unidad. Unidad reconocible en los siete temas/fragmentos presentes en un álbum donde tanto mochila como territorio dan cuenta de una buena elección. Producto, en parte, de los vínculos que ambos músicos mantienen con la zona y, sobre todo, por el ánimo de indagar sus particulares imaginarios en torno a ella. 

Interesante en este punto mencionar el modo en que Stravinsky entendía la composición musical, al indicar que se trata de una selectiva improvisación. Esto, teniendo presente que, si bien «Chaqui» apuesta por ir abriéndose camino sobre la marcha, el resultado final da muestras de un cuidado proceso de postproducción (La pieza oscura, estudio de sonido ambulante). El mapa que cada uno de nosotros deberá interpretar llegado el momento de romper filas.

Hermosos parajes depara, entonces, este periplo. Imágenes que atraviesan de oreja a oreja a quien se anime con el sorojchi. Rocas, llareta. Un viento frío sacudiendo el bofedal. Sugerentes piezas logradas de la libre asociación propuesta por dos autores que suelen trabajar distintos registros y se animan aquí a una expedición en conjunto, dando forma a un disco breve, pero altamente recomendable, capaz de brindar en cada escucha valiosas pistas con las cuales ensayar nuestros propios trayectos.

Escucha el disco haciendo clic en la portada

Odette Lemun y Proyecto Roto estrenan disco derivado de obra audiovisual «La extranjera»

Este domingo 12 de diciembre a las 21 horas se estrena La extranjera, pequeño disco compuesto por dos poemas homónimos musicalizados que dialogan entre sí, el primero de Eliana Hertstein como Odette Lemun (Ft. Tarka&Ocarina) y el segundo de Gabriela Mistral en manos de Proyecto Roto. Trabajo musical como resultado de una obra poética y audiovisual homónima dirigida por Daniel Jesús Díaz, alias Ramírez Neira y producida por Runrún, compañía de artes integradas.

Trabajo interdisciplinario desarrollado a través de La Pieza Oscura, estudio móvil de Casa Runrún, catalogado, en su versión musical, como parte de nuestra colección Cuerda Vocal, dedicada a discos que cruzan poesía y música, e inserto en el contexto de la programación de Maule Elige Cultura en Casa, iniciativa financiada por el Gobierno Regional del Maule 2021, e impulsada por la Red de Espacios Culturales Autogestionados del Maule.

Esta obra de artes integradas aborda la memoria de viaje de una mujer que regresa a una casa pretérita por medio de su recuerdo fragmentado como símbolo de su propia historia, de su propia construcción de identidad. 

El video estará disponible para su vista y escucha respectiva en el canal de YouTube de Runrún, con réplica en La Sala Gris de www.casarunrun.org a partir del domingo.

A su vez, el disco estará disponible en nuestra web y muy pronto en las diversas plataformas de streaming más conocidas bajo el nombre de La extranjera de Odette Lemun (Ft. Tarka&Ocarina) y Proyecto Roto.

Diseño de carátula y foto por M.P.

Ramírez Neira obtiene mención honrosa en concurso de composición musical Luis Advis 2021

Daniel Jesús Díaz, alias Ramírez Neira, músico detrás de Proyecto Roto, Tarka&Ocarina, Las Pobres Esferas, escritor y director artístico Familia Runrún, obtuvo una valiosa mención honrosa en el concurso de composición musical Luis Advis, en la categoría Género Folclórico. Instancia que año a año premia a los mejores compositores musicales del país.

Este año, la categoría Género Folckórico estaba dedicada a la cueca, danza, expresión musical y poética cultivada a lo largo de todo el territorio chileno.

Producto del contexto pandémico actual, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio decidió entregar, además de los 3 primeros lugares habituales, una serie de menciones honrosas como una manera de hacer más extensiva la ayuda económica a más músicos participantes.

Daniel, nos cuenta que «me animé a participar este año, porque si bien no pertenezco al nicho cuequero, vengo estudiando y componiendo en silencio cuecas desde el 2015 y ya me siento con un poquito más de confianza como para hacerlas públicas». Y agrega que «si bien la cueca participante no logró entrar entre las finalistas, me quedo con la sensación de que con esta mención honrosa logré dialogar a mi ritmo con el género, respetando sus bases y su tradición oral, pero encontrando mi propia personalidad en el mismo».

La obra premiada se titula «La cueca fúnebre» y está inspirada en los primeros dos versos de «Santiago penando estás» de Violeta Parra. A su vez, «es parte de un grupo de cuecas inéditas que compuse hace varios años como parte de mis primeras incursiones en el género. De hecho, estas primeras melodías y armonías me sirvieron de inspiración y base para crear «Cuecas de vida, amor y muerte», disco que compuse el 2020 y que interpretamos junto a la cantora maulina Claudia López como complemento de «Agua de Batro o la raíz del poema», trabajo poético, visual y sonoro forjado de manera colaborativa entre , y la comunidad campesina de Batuco de la Región del Maule», nos cuenta el mismo Daniel.

Pueden escuchar «La cueca fúnebre» de manera exclusiva a continuación:

A su vez, pueden escuchar el disco «Cuecas de vida, amor y muerte» haciendo clic en la siguiente portada:


Las Pobres Esferas publica «Cuecas de vida, amor y muerte» junto a Brigada Cultural Batuco

Este domingo 18 de abril de 2021, hemos hecho público Cuecas de vida, amor y muerte, primer disco de Las Pobres Esferas, voz polifónica dedicada “a estudiar las expresiones musicales y poéticas provenientes de la tradición oral chilena y suramericana, a partir de las que van surgiendo, a la vez, creaciones propias interpretadas generalmente de manera colectiva”, dice Daniel Jesús Díaz, alias Ramírez Neira, su impulsor.

Compuesto y producido por Daniel Jesús Díaz, una parte en terreno y otra en La Pieza Oscura, estudio de sonido móvil de Casa Runrún, e interpretado a dúo junto a la cantora maulina Claudia López de la Brigada Cultural Batuco en voz principal, Cuecas de vida, amor y muerte es un trabajo que aborda memorias, problemáticas y deseos vinculados con Batuco, pueblo campesino ubicado en la cordillera de la costa maulina, Chile, no desde una mirada rescatista o recopilatoria, sino experimental, resignificando a la localidad por medio de la cueca, el relato oral, la poesía popular, las artes visuales y el paisaje sonoro. 

Este disco forma parte de la colección “Cuerda Vocal”, dedicada a obras que cruzan música y poesía o cuya columna central es la palabra.

Su primer sencillo se titula “La cueca del agua”, canción que ya cuenta con un video grabado en la Laguna del Toro, balneario natural de la localidad de Batuco que cada verano ve secar el cause de agua que la alimenta, como consecuencia de la acción humana. 

Sobre este trabajo audiovisual complementario, Daniel explica que se trata de “una especie de deconstrucción de «la cueca”, porque la danza tradicional se vuelca hacia una manifestación colectiva, circular, libre, ritual, como metáfora, grito poético o rabia festiva ante el problema de la escasez del recurso hídrico que viene afectando verano a verano a la localidad maulina de Batuco”.

En la realización del mismo participaron diversos vecinos y vecinas de la localidad, destacando el cuerpo de baile, compuesto por Gisel Jara, Antonella Berrios y Monserrat Garrido.

Ambas obras, disco y video musical, se encuentran disponibles para su consulta libre en nuestra web y en las diversas plataformas de streaming más conocidas.

ESCUCHAR

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Puedes conseguir, al mismo tiempo, copias artesanales limitadas del disco escribiendo a selloprecario@gmail.com o al WhatsApp +56942649813, especialmente dispuesto para ello.

Cabe señalar que este trabajo poético y musical fue publicado inicialmente el 21 de diciembre de 2020 como parte de «Agua de batro o la raíz del poema», un trabajo multidisciplinario desarrollado junto a la comunidad de Batuco, en el contexto del proyecto “La raíz del poema”, Residencia de Arte Colaborativo llevada a cabo en dicha localidad, comuna de Pencahue, Región del Maule, Chile, entre el 2019 y 2020 por Daniel Jesús Díaz junto a la poeta Eliana Hertstein (ambos como parte de Runrún, compañía de artes integradas) más la artista visual Francisca Burgos y la escritora y tejedora Gabriela Hill como equipo externo.

*Foto de portada por Alejandra Godoy

*Tejido de portada por vecinas y vecinos de la Brigada Cultural Batuco


Artesanía musical por Ramírez Neira

Me siento motivado a escribir este texto un poco para responder o aclarar dudas respecto a qué es Sello Precario y qué no es. Porque, en el zigzagueante lapso de existencia pública del mismo, he leído o he escuchado variopintas interpretaciones, algunas más cercanas que otras a la realidad.

Pues bien, manos a la obra…

UN POCO DE HISTORIA

El proyecto comenzó a macerarse el 2018 en Chile, cuando, por casualidad, escarbando en cachivaches caseros, encontré una copia de «La Otra Vereda», compilado que contiene canciones de mi proyecto solista Ramírez Neira y de Jorge Reinun, amigo de rutas musicales prehistóricas. Disco que fue publicado el 2011 por la editorial Yerba Mala de Bolivia en formato de libro/disco cartonero, una versión muy bonita hecha a mano que tuvo dos ediciones limitadas y de la que hay copias repartidas por varias partes del mundo. Ese trabajo dio pie el 2012, mientras estaba residiendo en dicho país, a un sello homónimo que tuvo una leve repercusión en ciudades como Cochabamba, Iquique, Santiago y Valparaíso.

Ese reencuentro con el pasado, casi como un capricho, una casualidad o un recordatorio, fue el primer impulso que tuve para reemprender el camino discográfico con una nueva cara, pero sin dejar de ironizar con el mundo de la llamada «industria musical», apostando siempre al ejercicio crítico y educativo como base estructural de cualquier propuesta.

UN POCO DE PRESENTE

Sello Precario, al igual que lo fue La Otra Vereda en su momento, por tanto, es un intento testarudo por mostrar que las cosas pueden caminar por otra vereda radicalmente contraria, capaz de dialogar a la vez con la «industria musical», poniendo en duda sus estándares comerciales.

¿Pero qué significa eso? Significa que Sello Precario no es una empresa o emprendimiento en términos neoliberales, pero tampoco un colectivo de músicos. Es simplemente un proyecto discográfico artesanal para trabajar el objeto disco, y al mismo tiempo, curar un catálogo digital con discos y sencillos de un grupo de artistas precarios, la familia precaria, como continuidad de La Otra Vereda. Sin embargo, más que un proyecto captador de nuevas propuestas, el sello presta colaboración fraterna a músicos y músicas que venimos resonando de manera simpática hace un buen tiempo, buscando reafirmar un núcleo sonoro para dialogar en bloque con el medio musical heterogéneo y la comunidad chilena y suramericana, como primera instancia.

En definitiva, es un proyecto chiquitito, sin mayores pretensiones y que trabaja bajo una fórmula imperfecta, anteponiendo antes que todo, antes que cualquier intercambio comercial, el carácter social y humano de las artes musicales.

ARTESANÍA MUSICAL

En ese sentido, si tuviera que personificarlo de manera clara y directa, diría que es un artesano al que le interesa desarrollar su labor a un ritmo pausado, sin presiones ni grandes pretensiones. Nada de lo que realiza, por lo tanto, entra en la lógica industrial, puesto que no busca hacer lo que hace en serie, sino en serio, con las imperfecciones propias del trabajo hecho a mano, porque esa irregularidad es la responsable de la belleza y del carácter único de las cosas, piensa.

Por eso, cuando dice que difunde y distribuye música precaria no es que menosprecie la obra de los músicos que cataloga ni la de nadie, sino todo lo contrario. Significa que aterriza el trabajo a lo humano, al error, a la espontaneidad como valor positivo. Le interesan las voces particulares, las del cotidiano, esas que hablan tan «mal» para la norma que resultan hasta bellas para una minoría, porque son únicas.

Este artesano, de todos modos, no trabaja solo, lo hace con una tejedora de las comunicaciones, la Andrea Brito. Entre ambos coordinan los hilos precarios, punto por punto hasta dar con el tejido preciso en el momento justo.

EN SÍNTESIS

Sello Precario, en definitiva, es una madeja de aparentes contradicciones, porque más que un sello discográfico de esos que navegan por las aguas del «mercado», es una plataforma que tiene como meta difundir y distribuir música bajo una lógica bastante humana, pausada, «pajera» en muchos sentidos, propuestas que de manera transversal están en constante tensión con los paradigmas de la «industria musical».

Trabaja, en ese sentido, desde una óptica fraterna, es decir, es un aliado para todos los que componen la familia precaria. Vela por aspectos laborales, por un lado, y cura la obra que irá colocando dentro del catálogo precario para difundirla y distribuirla digitalmente, por otro, a través de la formación de colecciones de discos de acceso libre.

Paralelamente, edita copias artesanales de discos físicos de forma limitada tanto para campañas donativas como para la tienda virtual, eventos de lanzamiento o ferias.

La difusión y distribución de las colecciones, además de hacerlo de forma general, las dirige, en paralelo, a periodistas especializados, melómanos, curadores de festivales, organizadores de eventos, productoras audiovisuales, entre otros, buscando contribuir a la creación de comunidades musicales robustas y recíprocas en torno al catálogo que cura, más que a sostener la pega sobre la base de «clientes» a los que hay que satisfacer a toda costa.

EPÍLOGO

No sé hasta dónde nos vaya a dar la cuerda, ni en qué lugar del planeta nos pille el fin del mundo. No tenemos ningún plan mega pensado sobre lo que nos deparará el futuro, por tanto. De momento, sin la urgencia de nada y con el equipo reducido que somos, solo queremos seguir haciendo y apañando con cabeza y corazón música que sale de la «guata« no más.


Hoy por Jorge Reinun

“Hoy” es una de las pocas canciones que me han pedido que interprete cuando estoy tocando en vivo. Creo que se debe a lo tremendamente populista que es. De ser una cumbia creo que hasta sus morlacos hubiesen caído, qué sé yo, pero no es nuevo eso de forrarse con las causas sociales, como SKA – P, por ejemplo. Por lo mismo, después de los acontecimientos del 18 – O, desestimamos con el sello hacerle cualquier tipo de propaganda a la canción, porque nos percatamos de que varios músicos estaban usando la catástrofe provocada por el gobierno como una manera de promover sus carreras o peor, consolidando su populismo de mierda. Cada loco con su tema en todo caso, que hagan la hueá que quieran, pero mientras mutilaban y mataban gente en la calle no podía pensar en darme a conocer.

De todas maneras se había conversado sobre lanzarla, por la conexión que se ha generado entre la canción y algunas personas que la disfrutan. Solo decidimos aplazarla para no aprovecharnos de lo que estaba ocurriendo. Pasó el tiempo y el país, pese a todo, ha demostrado que no despertó realmente. Es una lástima, porque parecía que las cosas cambiarían. Me parece que es en momentos así cuando los artistas deben hacerse presentes, recordarle a la gente que nada se ha ganado, que hubo muertes e impunidad otra vez. Esa es la razón por la que lanzaremos el video de “Hoy” ahora, cuando la gente hace filas en un mall para comprar zapatillas. ¿”Tumba del neoliberalismo”? ¡Las hueas!
La canción está por completo dedicada a Claudia López, no se trata de mí, que hablo en otras canciones sobre la paja que me da levantarme, por ejemplo. Claudia no era solo una anarquista, era poeta y bailarina. Esa es la razón por la que solicité colaboración de otras personas para que aparecieran bailando en el video, además de querer desestimar eso de que mis canciones no se bailan y que debería hacer trap o cosas más animadas. A través del sello se invitó a varias personas, pero solo Nikita Rodríguez, Laura Nahel y Constanza Hernández me enviaron material.

Así son las cosas cuando no hay paga, así que solo puedo agradecer que hayan sido tres en lugar de nadie. Varios no pudieron, pero sé que tuvieron la intención, así que los agradecimientos también son para ellos, en especial a Cristian Provoste, porque es mi amigo y sé que la letra de la canción lo representa.

Sobre las imágenes, nunca barajé poner a pacos pegándole a la gente, porque es una hueá muy trillada. Además, odio a esos culia’os, no los voy a poner en mis videos, solo baile, dibujos, origamis y muñequitos, cosas que me motiven. He visto los últimos videos de los Fiskales Ad – Hok y me parecen buenos, eso de ensartar políticos en la pica y todo, pero yo no tengo las lucas pa’ que mi amigo cuico me haga una animación y tampoco la voluntad de perpetrar la imagen de ninguno de esos bastardos en cualquier cosa que haga. Solo cuento con Vitius para hacer este tipo de trabajos y, no solo es pobre y mediocre, sino que además es solo un heterónimo, yo mismo, pero con otro nombre.

Nada más que agregar, solo reiterar mi gratitud para con Nikita, Laura y Constanza, por la hermosa pega que hicieron. Solo espero que a ellas les guste el video, el resto puede dejar sus comentarios en YouTube, buenos, malos o lo que quieran. De todas maneras fingiré que no me importa.


Declaración pública por Ramírez Neira

Ante la inverosímil medida “sanitaria” implementada el día 12 de enero de 2021 por el Gobierno en nombre del Estado de Chile, que buscaba prohibir la emisión de música en vivo y envasada en los bares y restaurantes en aquellas ciudades que estén en fase 2 y 3 del plan “Paso a paso”, quiero compartir una breve, pero directa reflexión en nombre del equipo y de los artistas de Sello Precario.

Como organismo tomamos las medidas adoptadas, pero desestimadas finalmente, como lo que son, decisiones absurdas de una administración absurda. Solidarizamos, en ese sentido con aquellos djs, músicos y técnicos que se iban a ver profundamente afectados y esperamos que la situación no se vuelva a repetir.

Sin embargo, pensamos que declaratorias como “no dejemos que maten o silencien la música”, “están matando la música” o “salvemos la música”, más allá de su impacto y genuidad, en muchos de quienes las abrigaron, van en la línea retórica metonímica de sectores que históricamente se han arrogado la representatividad de los músicos y trabajadores de la música en Chile.

La música es más que una institución o una industria en torno a ella. Por tanto, lo que hacía la medida del Gobierno no era matar la música chilena directamente, sino más bien dejar de manera injusta sin pega a muchos colegas, pero a la vez frenar momentáneamente el modelo de gestión de instituciones como la SCD. Modelo que cobra cuotas a los bares por la reproducción de música en representación de todos los músicos chilenos, socios y no socios, para luego repartir esos recursos de manera inequitativa, incluso entre sus propios miembros.

Manifestamos, en ese sentido, nuestro apoyo con los colegas que se iban a ver afectados, pero nuestro profundo desacuerdo con organismos como la SCD, que se levanta indignada contra medidas gubernamentales injustas, solo porque veía afectados sus intereses. Cuando ella misma viene matando simbólicamente la música desde mucho antes, arrogándose y cobrando regalías, en primer lugar, bajo la supuesta representatividad de todos los que hacemos música y/o trabajamos en ella en Chile, y en segundo lugar, haciéndolo bajo un modelo de gestión “colectivo” inserto en las entrañas y lógicas más perversas del paradigma neoliberal y meritocrático, haciendo (sus cúpulas de poder) uso de privilegios, manipulando la información para beneficio de unos pocos y mirando esta expresión humana como un producto congelado de supermercado al que hay que sacarle el máximo de ganancia a todo costa.

Al mismo tiempo, repudiamos a aquellos bares que, desde antes del intento de prohibición del Gobierno, tratan a muchas bandas, músicos y profesionales de la música como agentes publicitarios antes que trabajadores de su oficio, estableciendo tratos poco justos, argumentando que “pagan” dando espacio para la difusión de bandas “nuevas” o poco conocidas, como si estuvieran haciéndoles un favor. Discurso que va en la línea de una “industria” musical perversa, aquella que busca instalar la práctica de la música como mero entretenimiento, valorando el oficio por el nivel de venta o “éxito”, bajo la lógica de la oferta y la demanda, estratificando entre “consagrados” y “emergentes” y no necesariamente por la diversidad de la misma o por el solo hecho de constituir una expresión sublime del SER necesaria para la vida en comunidad.

En definitiva, a quienes sí ha matado, silenciado y mutilado este Gobierno con sus medidas ridículas, mezquinas y alejadas de la realidad, es a miles de chilenos, chilenas, niños, niñas a lo largo de todo el país, no necesariamente a la música.

Declaramos, por tanto, nuestro repudio absoluto al Gobierno y sus políticas en pandemia. Y manifestamos que seguiremos haciendo música y trabajando en y para ella más allá de cualquier prohibición, etiqueta, modelo u organismo que crea, amparado por la nefasta legislación chilena, representarnos. Porque mientras siga existiendo un instrumento en casa, en las escuelas o en los barrios, la música seguirá más viva que nunca.


Se viene video poesía de Daniela Castillo inspirado en Pelea de Perros de Isma Rivera

Este viernes 4 de diciembre, a las 00:00, se estrenará la obra de video poética “Pelea de Perros /Nunca lloramos tanto como cuando nos quitaron los ojos” a través del canal oficial de YouTube del cantor y poeta chileno Isma Rivera. Además, el trabajo formará parte del catálogo de videos de Sello Precario en la categoría “Arte Poética”.

Este ensamble audiovisual es el resultado de un diálogo interdisciplinario que fusiona en un único ser tres trabajos ya hechos y presentados en distintos momentos durante los últimos años: la música de Daniel Jesús Díaz, alias Ramírez Neira y la poesía e interpretación de Isma Rivera con la canción “Pelea de Perros”, del disco “La última Cena de los Buitres” (Sello Precario, 2019); la documentación audiovisual de Claudio Meza que dio origen a la web serie Memorias: Dignidad, y que tiene como eje la idea original de la artista visual chilena radicada en Buenos Aires, Daniela Castillo Cortez

Es justamente el trabajo de Daniela Castillo, “Nunca lloramos tanto como cuando nos quitaron los ojos”, expuesto por primera vez en diciembre del 2019, en el Festival Fauna, Festival de Arte de la Universidad Nacional de las Artes, el punto de partida de esta colaboración. Inspirada en el contexto de la represión estatal contra las manifestaciones sociales y ante la imposibilidad de estar presente en el país, Daniela proyecta su experiencia en este bordado o, como a ella le gusta llamarlo, dispositivo móvil que pueda recorrer distintos escenarios, cuyas hebras se extienden hasta el corazón de la revuelta y la conectan con el sentir de quienes resisten en esta tierra. Así es como nace este tejido-representación de parte de un rostro de una de las víctimas de mutilación ocular por parte de agentes policiales del Estado de Chile, a través de un entramado de hilos, un bordado al aire o dibujos en hilo, técnica inédita desarrollada por la artista desde el 2015.

“El estallido social lo he vivido a la distancia, pero como una chilena enraizada. Mi trabajo, la técnica, tiene que ver con los vínculos emocionales conceptualizados, cómo a través de estas hebras nosotros vamos construyendo nuestras identidades. Ese es mi trabajo en esencia. La obra, la primera imagen que hice fue poniéndome el bordado en las manos. De algún modo, sentí como que habían dejado en mi historia, en mis manos, a un herido, habían provocado una herida grande. Viviendo afuera, tú eres chilena, siempre eres chilena, nunca puedes perder tu identidad nacional cuando vives en el extranjero, entonces todo lo que pasa en Chile, te pasa a ti”, dice Daniela.

De esta manera, la imagen de la enfermera Natalia Aravena (24), quién perdió su ojo derecho debido al impacto de una bomba lacrimógena en su rostro durante una marcha en el sector de calle Tarapacá, en Santiago, se transforma en el emblema y representante de las más de 400 víctimas de trauma ocular que ha dejado a la fecha la protesta chilena iniciada el 18 de octubre de 2019 y que entre sus efectos en el corto plazo, dio a los chilenos la posibilidad de dejar atrás la Constitución heredada de la Dictadura de Pinochet, convocando a un plebiscito nacional.

A un año del inicio de la revuelta chilena, en medio de una pandemia que agudizó el descontento y la crisis general de la sociedad chilena y tras el triunfo de la opción que dará inicio a un proceso de escritura de una nueva Carta Fundamental, la realizadora sintió la necesidad de darle un cierre simbólico a su obra. Así como el registro del paso del dispositivo por el Festival Fauna había quedado plasmado en una pieza audiovisual, esta “despedida” de la obra, tenía que dejar una huella. “El dispositivo fue hecho en un momento en que todos éramos víctimas. Cuando fui a votar, sentí que se avanzaba de alguna manera. Entonces llevé la obra, le pedí a gente que se sacara fotos, el mismo ejercicio que había hecho en el Festival Fauna, y con mi novio empezamos a ver la posibilidad de hacer un video, pero no podía ser sólo una muestra de las fotos”, cuenta la autora. Es así como surge la idea de convocar a otros artistas en el mismo ejercicio de reconocimiento, donde este grupo de creadores se encuentran como chilenos, artistas y productores para ir generando un diálogo creativo y una propuesta a través del lenguaje audiovisual.

El video ensamble “Pelea de Perros /Nunca lloramos tanto como cuando nos quitaron los ojos” es justamente el encuentro y diálogo de estas dimensiones de expresión, donde está presente el dispositivo que se instala en la memoria de todo paisaje, recorre calles y campos para mostrar un Chile tan horrorizado como despierto, un registro de la mutilación y del abuso policial-político que nadie está dispuesto a olvidar; la poesía describe el panorama y presenta la voz del despertar rabioso y potente, que a través de la música y el registro documental nos lleva por el Chile de hoy, ese que se encuentra, se abraza y protesta por la dignidad robada.

Para esta realizadora chilena “mucho más que un video, este trabajo rizomático propone un espacio de documentación, para que no ocurra la pérdida de memoria, que no se olvide, todas las cosas que se están haciendo a nivel artístico y cultural tienen esa importancia, de marcar hito, dejar huella, la obra, un hito marcado y que en el futuro se diga ´esto pasó, esto ocurrió, que nadie lo olvide´. Hay una parte de Chile que se resiste a la memoria y son los artistas los que te recuerdan siempre qué está pasando.”

“Pelea de Perros /Nunca lloramos tanto como cuando nos quitaron los ojos” estará disponible a partir de este viernes 4 de diciembre a las 00.00 en este link: 

También lo puedes ver en la web y redes de Sello Precario:

https://selloprecario.cl/catalogo-videos-arte-poetica/

Disco La Última Cena de los Buitres:

https://selloprecario.cl/portfolio/catalogo-discos-cuerda-vocal-la-ultima-cena-de-los-buitres-de-isma-rivera/


Diatriba musical o “No lo oyeron venir” por Isma Rivera

No lo vieron venir, dijeron hace un año, porque en su vida fueron al teatro. No lo leyeron venir, porque jamás abrieron un libro. No lo oyeron venir, quién diría. Jamás un solo acercamiento a la cultura que no viniese de Europa o Estados Unidos. No lo escucharon venir, dijeron hace un año. “Voh me estay hueviando” les diría Weichafe.  Avisó Violeta, a quien le llora un museo quemado el mismo Estado que la empujó a la muerte y quemó ese museo tan ausente de Violeta. Insistió Víctor y lo tiraron entre los rieles, acribillado. ¿No les gusta lo que oyen? ¿Muy sudaca? Huele a sudor, sí. Huele a sangre también. Es que claro, cultura es cualquier cosa menos lo que hagamos acá. Ojalá se muestre en el Municipal, qué linda es la cultura. Pero no lo oyeron venir, porque los resentidos. Resentimos porque volvemos a sentir cada vez. Seguimos cantando canciones de los 80 porque compartimos la cicatriz abierta. Seguimos en el baile de los que sobran, esperando el derecho de vivir en paz, ojalá en todas las esquinas viva la libertad. Y Arauco sigue con una pena tan grande. Pero no lo escucharon venir. ¿En serio? 

Años 90 y Makiza informa que hay paro y que Lavín está podrido. Los Miserables advierten cómo se origina la violencia, mientras los Fiskales se enfocan río abajo, cruzando avenida Matta. ¿Llegaba el tiempo de las rosas? Más bien el tiempo del odio. La medida de lo posible hiede, todo sigue ahí. Menos lxs muertxs. De ellxs nada, solo silencio. Horroroso silencio. El mismo que llena sus oídos y no los dejó escuchar lo que venía. Porque para qué escuchar un retrato de Chile, y saber que una niña reparte flores en el parque forestal mientras la justicia dice que Martincito es inocente. Pero pa qué. Parece que hay cortar muchas cabezas para que florezca este jardín. Hablemos de algo liviano, la música es para entretenerse. Para qué ver los rostros en las calles, a lo más que limpien los vidrios del auto por una moneda pastabasera. No escucharon a los profes pidiendo ser más que piezas del motor, y les negaron lo mínimo. No les extrañen las piedras ni les asombren los fuegos, decía mi Tata, si se cagan al mundo con sus socios de poder. Pero no po, cosas de gente pegada en el pasado. Un pasado que mantiene puntas en cada arista de nuestro presente, de policías intocables, pactos de silencio y división. Respondimos a sus noticiarios e historiadores villalobescos con versos de Subverso. Pucha, huele a población, todavía. ¿Una vuelta más arriba?  Pero si la música es para pasarlo bien y bailar. Eso hacen los artistas, lo pasan bien. Bailemos Paco Vampiro, o Cordillera, ahora que el congreso piensa que estoy enfermo. ¿No escuchan el beat? Bailen. ¿No escuchan el beat? Vibra hasta el suelo. ¿No escuchan el beat? Son nuestros pies en la calle. ¿Escuchan? ¿No escuchan? Debe ser porque estamos sin técnicos, lo siento. En Chile tener contrato en el mundo de la música es un bien escaso, también para los técnicos. 

Una caravana llegó en las alas de un cuervo sureño y el reino tuerto se despertó. ¿Qué parte de “nunca más” se les perdió en el camino? Oídos ciegos. Paradoja cuando los mutiladxs son de acá. Y aún así la calle ruje. Se escucha la calle cuando queda cerca. Cacerolazos en la voz de la Ana y en la batería de Gustavo Gatica a un año de la revuelta. ¿Escuchan? Ahora sí. ¿Escuchan? Esperamos que sí. Y esperamos que pronto, porque nos cansamos de esperar. Y nos escuchan, oh sí, nos escuchan. En las esquinas, en las villas, en las ollas comunes, en cada manifestación. Nos escuchamos. Cantamos porque, ante todo, la canción es nuestra alegría de rebelde porfía. Es nuestra memoria y nos convoca. Dijeron, y dicen, que no lo escucharon venir, que no lo vieron venir, que somos un oasis. Dijeron, y dicen, pero no pueden decir porque no hay oídos que escuchen a quienes no oyen.

*Foto por Carla Motto